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¿Cómo tomas decisiones como gerente? Descubre tu perfil de liderazgo

Foto del escritor: Francisco  Acuna
Francisco Acuna
12 oct
3 min de lectura

Actualizado: hace 4 horas

En mi experiencia gerencial, una de las cosas que más me ha ayudado ha sido mantenerme en constante actualización. Y no me refiero solamente a aprender nuevas metodologías, herramientas o tecnologías, sino también a revisar, de vez en cuando, cómo estoy tomando decisiones, cómo manejo a los equipos de trabajo y cómo reacciono frente a situaciones de presión o incertidumbre.

gerente tomando decisiones

Con los años uno acumula experiencia, y eso tiene un enorme valor. Pero también desarrollamos formas habituales de hacer las cosas. Algunas funcionan muy bien; otras simplemente se convierten en respuestas automáticas que pocas veces nos detenemos a cuestionar.


Un gerente o un CEO pasa buena parte de su tiempo tomando decisiones. Algunas son relativamente sencillas, pero muchas otras no tienen una respuesta evidentemente correcta. Hay información incompleta, presión por resultados, opiniones diferentes dentro del equipo y, muchas veces, poco tiempo para decidir.


Precisamente de esa reflexión surgió en VICA la idea de desarrollar Executive Decision Profile, un ejercicio interactivo pensado para gerentes, directores, empresarios y personas que tienen responsabilidades de liderazgo.


No quisimos hacer el típico cuestionario donde resulta fácil adivinar cuál es la respuesta que “debería” escoger un buen gerente. Por eso planteamos situaciones que pueden ocurrir perfectamente en la vida empresarial: un proyecto que no está dando los resultados esperados, una oportunidad que debe decidirse con poca información, un ejecutivo que cuestiona nuestra posición, un colaborador que solicita mayor autonomía o dos análisis igualmente razonables que conducen a conclusiones diferentes.


Ante esas situaciones no necesariamente existe una respuesta correcta. Lo interesante es observar qué tipo de decisiones tendemos a tomar de manera consistente.


El ejercicio permite explorar seis dimensiones relacionadas con la forma de dirigir y decidir: pensamiento estratégico, agilidad para tomar decisiones, orientación hacia la evidencia, liderazgo de personas, delegación y confianza, y capacidad de adaptación.

Al finalizar, el sistema genera inmediatamente un perfil y muestra cuáles son las tendencias que aparecen con mayor fuerza. No pretende decir si alguien es un “buen” o un “mal” gerente. Mucho menos sustituir una evaluación profesional. Su utilidad está en otra parte: ofrecer un espejo que nos permita detenernos unos minutos y pensar en nuestra propia manera de dirigir.


Junto con este ejercicio desarrollamos también Executive Blind Spots, enfocado en algo que me parece todavía más interesante: aquellos sesgos que pueden aparecer sin que necesariamente seamos conscientes de ellos.


Todos podemos, por ejemplo, buscar inconscientemente información que confirme algo que ya creemos, seguir invirtiendo en un proyecto porque hemos colocado demasiado tiempo y dinero en él, reaccionar demasiado rápido simplemente porque sentimos que “hay que hacer algo”, o dejarnos influir por la opinión general de un grupo.


Tener experiencia no nos hace inmunes a estos sesgos. En algunos casos ocurre justamente lo contrario: mientras mayor es nuestra experiencia, mayor puede ser nuestra confianza en determinados patrones de decisión.


Por eso ambos ejercicios están planteados fundamentalmente como herramientas de reflexión ejecutiva.


Y hay otra parte que para nosotros es especialmente importante.

Al finalizar el assessment, la persona puede indicar, de manera anónima, qué tan bien siente que el resultado refleja su forma real de decidir. Esa retroalimentación nos permitirá revisar las preguntas, ajustar los modelos y continuar mejorando la herramienta a medida que más ejecutivos la utilicen.


No buscamos captar información personal ni pedir un correo electrónico para mostrar el resultado. La intención es mucho más sencilla: crear una herramienta útil, abierta y dinámica que pueda generar unos minutos de reflexión sobre algo que hacemos todos los días y que, paradójicamente, pocas veces analizamos: cómo decidimos.

Si actualmente diriges una empresa, un área o un equipo de trabajo, te invito a realizar el ejercicio.


No hay que prepararse, no existen respuestas perfectas y toma solamente unos minutos.

Lo más interesante probablemente no sea descubrir qué perfil aparece al final, sino preguntarte mientras respondes:


¿Realmente es así como tomo mis decisiones?

Y quizás esa pregunta, por sí sola, ya haga que el ejercicio valga la pena.




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